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jueves, 3 de febrero de 2011

Amistad en la tierra




¡Que haya amigos aquí!

Es tiempo de conocer nuestros rostros.

Tan solo con flores se elevara nuestro canto.

Nos habremos ido a su casa,

Pero nuestra palabra vivirá aquí en la tierra.

Iremos dejando

Nuestra pena : nuestro canto.

Por esto será conocido,

Resultará verdadero el canto.

Nos habremos ido a su casa,

Pero nuestra palabra

Vivirá aquí en la tierra.

La tinta negra y roja, Antología de poesía náhuatl, Miguel León Portilla

martes, 7 de septiembre de 2010

Ultimo rugido de sol



Aún chorrean del cielo mansas gotas de luz.

El crepúsculo se empecina en mantenerse en píe,

mas el silencio de la noche camina aprisa.

Lento fallece el día con su carga diaria de ineludibles adioses

y desencuentros, de espesas rutinas, de miradas extraviadas

en humo y esperanzas torcidas.

De los risueños árboles tierno aliento nace.

El viento juega y coquetea con las verdes mariposas

en blandas ramas que sacuden frío.

Una nube caprichosa busca al sol, lo descubre,

el cielo irisado suelta un suspiro de luz y color;

fulgurante música dorada

como último rugido del eterno tigre

antes de dormir.

Demoradas aves agitan su alma

y de ella surge música y calma,

regresan a sus nidos,

la tarde ha caído sin remedio,

                                                otra vez.

viernes, 3 de septiembre de 2010

LARGOS CHARCOS DE LUNA


Por entre las bruñidas nubes, furtivo se desliza tu rostro plateado.
Como escapando de mi silencio errante. Como haciéndose notar sin duelo,
como lanzándole un guiño al olvido, mirada felina, bajo la sombra.

Lirio aliento en gélida altura, noctámbula flor de luz,
fulgor untado en tiernos arbustos, en sosegados árboles, e
n infiernos laberintos, en pliegos de carne, sospecha y sangre.

En esta hueca noche de soledad que asfixia y delirio asfalto,
duros ecos de usted me invaden y llenan todo el silencio mío,
prudentes mariposas de sueño vago.

Un frió escozor vence mis parpados y un callado suspiro brinca al aire,
 de usted el recuerdo hila viejas promesas enfangadas
y agonizantes charcos del ayer saltan en mi compasiva alma.

Me voy desenredando con palabras chiquitasmientras la luna de a poquito desfallece,
sólo me deja, aquí recostado sobre sus sabanas blancas,
fumándome las últimas horas del día. Fumándome la ultima nostalgia de su sonrisa.

Te pienso a obscuras y en mi afán encuentro en tú mirada rojas lagunas
y silencios largos, muy largos, silencios congelados,
te pienso a obscuras mariposa que de mis ramas ha volado.

jueves, 2 de septiembre de 2010

SANQUITA MUNDO


Un día nos despertaremos

Para mirarlo a los ojos

Ver que desde sus adentros

Brota ternura alborozo.



Un día nos despertaremos

Para estrecharle la mano

Sentir que aún su corazón

Late con fuerza en rebaños.



Un día abriremos los ojos

Para escucharlo atentos

Ver que nuestra sinrazón

Lo ha dejado sin aliento.



Un día andará muy maltrecho

De su corazón aterrado

Por cuanto mal que hemos hecho

Por tanto mal cosechado.



Un día no nos perderemos

Entre infiernos materiales

Y sobre aquellos matorrales

El amor encontraremos.



Un día este humano tan cruel

Que te ha tragado y quebrado

Podrá sentir tu dolor

Mundo adorado, mi bien amado.



Un día nos levantaremos

Para mirarlo a los ojos

Y en un remanso hallaremos

La humanidad sin cerrojos.

lunes, 19 de julio de 2010



Delirio asfalto


Toda esta poesía que a mi alrededor vuela


abriéndose como un capullo ante mis ojos,


revoloteando como mariposa ciega


como una revelación alucinada,


que llena mis pulmones de alivio e invade mi vista de calma


toda esta poesía que la naturaleza derrocha


por las cuatro esquinas de la tierra alumbrada


es la pulsión de vida que ha empujado y empuja


Sin descanso, ni quebranto


al primero y al último de los hombres a existir,


libre de simulacros.


Que deleite explorar tu desnudez sensata,


hermosa mujer, dadora de vida.


Que alegría que mis ojos te fumen, y mi tacto te lea.


Que alegría que tus pechos me críen


Y que tus ríos serpenteantes me beban


Como al viento las ramas.


Que tristeza que tus raíces se apaguen


Cual corazón de chupaflor


Cuando es sorprendido por un espanto:


Tan frágil, tan manso.


Y que tu hijo te entierre debajo, muy debajo


de su delirio asfalto, insaciable sanguijuela parda


que ha mamado de la savia de su santa madre


hasta estrangular la generosidad de su alma.


De su verde alma. Hasta ingerir su generosidad rebelde.

martes, 15 de junio de 2010

Diurna pesadilla



Hoy, al despertarme he soñado un sueño horrible,

Soñé que las ventanas andaban ciegas,

Esforzándose por no trompicar con el destino,

Soñé que las calles caminaban desnudas

 por otras calles huérfanas

razonablemente embrutecidas

y al filo de la luna,

que los faroles se tragaban la luz hacia el pecho

y eructaban soledades crudas,

miserias predigeridas.

Soñé pardas maquinas engullendo hombrecitos tristes.

Soñé días viscosos atrincherados en la zozobra del sinsentido,

y que las tardes eran huecas tan sinsabor con una cortesía de rutina.

Hoy al despertarme que sueño más horrendo he cogido.

Soñé miles de almas perdidas en los laberintos de la sinrazón

Cargando al lomo juicios  que marchitan al corazón,

soñé que la lagrima de un niño se tornaba tan obesa

y desbordante que aplastaba el mundo,

 que el alarido del animal era tan lapidario

y obscuro como una noche

Sin siquiera la nostalgia de tu abrigo,

Soñé un flor con cirrosis

Infértil y desabrida.

Soñé a la tierra tan débil

Tan desnutrida,

Arrastrándose por la vereda

Desterrada y en olvido

Hoy al despertarme que sueño más horrendo he tenido

Cuando me duerma espero salir de esta pesadilla.

lunes, 14 de junio de 2010


Volver



¿Qué haré con la semilla si no se

vuelve árbol?

¿Qué haré con el río si no se

vuelve mar?

¿Qué haré con una sonrisa si no

se vuelve amor?



Pero,

¿A dónde va el árbol si no vuelve

a ser semilla?

¿A dónde va el río si no

vuelve a ser manantial?

¿A dónde va el amor si no

vuelve a ser sonrisa?


Mocuepa



Tlein nicchihuaz ica in xinachtli intla

amo mocuepa cuahuitl?

Tlein nicchihuaz ica in atoyatl intla

amo mocuepa teoatl?

Tlein nicchihuaz ica in ixhuetzquiliztli intla

amo mocuepa tetlazotlaliztli?



Yèce…

Campa mohuica in cuahuitl intla

amo mocuepa xinachtlli?

Campa mohuica in atoyatl intla

amo mocuepa ameyalli?

Campa mohuica in tetlazotlaliztli intla

amo mocuepa ixhuetzquiliztli?

P.J.

lunes, 7 de junio de 2010

Hipótesis de vida

Fluye hacia el vago caudal del mañana


con prontitud ciega el enflaquecido día,

Instalada en el vestíbulo de la noche

Yace la mentira apozada, cínica y seductora

Trepa en los faroles huérfanos

que visten con sombras las calles desnudas

de la ciudad: monstruo-pocilga, de mil ojos,

Lóbrega garganta, que engulle de sol a sol,

Y de promesa a promesa

el verdor Intacto de los corazones desarrapados.



En este mar de indecencias, de futuro invalido,

De prejuicios que ahogan y de molinos eternos

Aprendo a deletrear esperanza,como naufrago

me aferro a la morada del sueño, !me pregunto!:

¿Qué es esta vida? ,

Y en la mirada impasible

de un crio en alimento desgarrado

Chispea una razón;

En la vigila: un mal sueño

Y en el sueño: un naufragio.

A veces no tanto y a veces

 más.

domingo, 6 de junio de 2010

Crecimiento



Cuando mi corazón florido
se apague en silencio
y la ocena tierra
me abrace en su pecho
yo renaceré
como tierna aurora
que llora y que esparce
semillas y flora.

Cuando un chupaflor
sorba de mi pecho
mi canto travieso
nadara en tus ecos
madre niña hermana
cresco en ti, regreso.

Qué es la poesía


Netzahualcóyotl



(1450)

Lo he comprendido al fin:

oigo un canto: veo una flor:

¡oh, que jamás se marchiten

miércoles, 2 de junio de 2010

Cavilaciones de un Padre


Este mundo travestido, este libreto cancerígeno, esta realidad patas arriba.
este es el verdadero cuento de horror para nuestros niños.


¿Alguna vez has respirado el adhesivo olor del miedo?
¿Alguna vez has tragados fríos trozos pestilentes de infamia?
¿Has palpado la sigilosa y mañosa mentira, su mimetismo, su temperatura?
¿Te has tenido que tragar la orina insulsa del remordimiento?
¿Has vaciado la fe en el basurero fantasmagórico de la rutina?
¿Alguna vez has extraviado las mariposas, los sueños en el lóbrego llano de la inercia?
¿Te has tragado con el pecho las preguntas?
¿Se han anticipado a tu mirada las respuestas?
¿Has adulado las sanguijuelas obesas de fieltro blanco?
¿Has alimentado la insaciable oscuridad con trozos de alegría con pedazos de esperanza?
¿Alguna vez te has acostado con el mortal vacio de la indiferencia?
¿Alguna vez has confiado en la carne y te han traicionado?

-Hijo mío, aún eres pequeño, y juegas con el mundo,
lo sacudes y lo inventas, te escapas de él
como un viajero de un tren.
Hijo mío aún duermes acompañado de la luna,
y yo tengo mil preguntas que revoletean aprisa
como un enjambre de insectos insuflados de miel,
No te preocupes: cuando crezcas me podrás responder
Ahora puedeS seguir jugando
con tu carrito que vuela
Sobre la montaña a tus pies-.

Parpados de sol


Para mi querida madre:
Como la aurora que entra en la habitación del monte

y se posa tranquila, dulce y encendida

en cada piedra, en cada hoja, en cada flor,

abrazándose a la montaña,

prendiendo la tierra,

así entraste tú.

Cuando por la colina voy:

Tanta vida vuela derredor y es inasible,

y es desbordante, como las olas del mar,

como tú; cálida melodía de alma ligera,

voz de guitarra que por las noches brota

y me guía por el sendero alumbrado de tu melódico aroma.

Como el canto de los pájaros madrugadores

que despabila y aligera el alma,

como esa fresca brisa de candor y abrazo

que baña mi corazón, así fuiste tú,

sonora y armoniosa, fraternal y frágil,

así eres tú.

Te agradezco madre,

madre tierra,

madre perla,

madre luna,

madre selva,

madre mar,

madre Silvia,

te agradezco el aire inflado de esperanza,

te agradezco el despertar del canto,

te gradezco el vuelo del ave, de la mariposa,

de las palabras, te agradezco la fruta, la risa,

el llanto, el sueño, pero sobre todo

te agradezco el soplo de tu mirada,

eterna playa,

gracias.

Y deseo y espero días más coloridos,

días musicales y risas y brisas

y canto para ti.

Tu hijo.

cicatriz



Traigo el alma empapada en cicatrices,
que no secan, que no escurren, que no vuelan.

Como el salmón vuelve al origen,
siempre antes de su muerte;
Los inviernos a mi alma,
las heridas a mi calma,
siempre antes de su muerte,
Regresan para embeberme,

Traigo un mar de inclemencias
Y el verano me ha dejado
Con tú cara y el dulce helado
Que lamiera tu indecencia.

Traigo lleno el almanaque
de los besos que faltaron,
de la infamia que irradiaron
esos ojos chocolate.

La tristeza es la estación
Que ha llegado a instalarse
En la huerta de mi suerte
con ruidosa duración

Levanto los inventarios de tu fiel olvido
Como la noche levanta el susto
Y el día levanta el ruido,
Riego los cementerios de tus besos caídos
Y solo encuentro mis fantasmas
Tan dulces y complacidos
Tan verdes tan parecidos,
Yacen la miseria y la desventura en su lecho
Revolcándose en mí silencio, como orgía
De mil insectos, como fuego vacio y yermo.

Traigo en el alma cicatrices
Que se instalan en la alcoba
De la calma y el perdón.


La tristeza es la estación
Que ha llegado a instalarse
En la huerta de mi suerte
con ruidosa duración

Extraviados



Estamos tan lejos de nostros que en nuestros corazones ya levanta el horizonte
de
la desaparición

I.
En otros tiempos,
cuando otras lunas alumbraban las noches
y otros vientos esparcían las horas
como semillas encarnadas
de ansias, de hadas
existían unos hombres:
Viajeros del cielo,
Exploradores poetas
Armoniosos pobladores de las esferas
del misterio.
Agradecidos siempre por las bondades
del movimiento sempiterno de lo invisible,
Satisfechos por la caricia florida
de los padres creadores,
de su copula cósmica
fundadora de vida.
Agradecidos siempre.


II.
Y sin embargo nos perdimos,
o los perdimos
para nunca encontrarnos,
en los laberintos del tiempo.
Nos fuimos alejando con paso vacilante
hacia la tentación de los abismos.
Y nos trago la noche, nos aspiro el simulacro.
De la tupida selva nos descobijamos,
de navegar los ríos
serpenteantes y claros
en canoas inasibles
nos hartamos,
de labrar las estrellas
para cultivar los cantos,
para deletrear la armonía
invisible
del cielo áureo
nos cansamos.
Irremediablemente.
En la autocontemplación estéril,
en la autoreferencia insana
en nuestro laberinto sideral
atestado de signos y telarañas
de avidez y engaño
nos fuimos enredando.


III.
Y nos trago la noche,
nos arropo la farsa.
Nos fuimos olvidando
de los latidos del cosmos,
de la sensatez descalza
de nuestra madre tierra,
de la respiración de las piedras
y el dolor de los caballos.
Fácilmente complacidos
Satisfechos desgarrados
Nos fuimos olvidando.
Sin sentido sin abrazos.

Urano y Gea





Los arboles son los brazos de la tierra,
Que se aferran con sus ramas trémulas
al lustroso dorso del cielo,
incitándolo a verter sobre ella
el líquido simiente que fertilizara sus sueños.
Son campos floridos y montañas risueñas,
son ríos desnudos y valles serenos;
el retoño de las bodas sempiternas
del alto cielo y la morena tierra.
Y los pájaros azules cantan
Estival mensaje
De lisonja y trueno.